“Todos hablamos de evaluación, pero cada uno conceptualiza e interpreta este término con significados distintos. Evaluar con intención formativa no es igual a medir ni a calificar, ni tan siquiera a corregir. Evaluar tampoco es clasificar ni es examinar ni aplicar test.

Paradójicamente, la evaluación tiene que ver con actividades de calificar, medir, corregir, clasificar, certificar, examinar, pasar test, pero no se confunde con ellas. Comparten un campo semántico, pero se diferencian...” (Álvarez Méndez)

El término “evaluación” procede del latín “ex” que significa fuera, “valere” que significa ser fuerte y “cion” que significa acción y efecto.

Hay características básicas y comunes a la mayoría de las conceptualizaciones en torno a la evaluación educativa:

  • ser una actividad sistemática y continua,
  • formar parte del sistema educativo de forma integral,
  • orientarse a la mejora de un proceso,
  • buscar la mejora del rendimiento de los alumnos...

El término evaluación es polisémico, con larga data en el devenir histórico de los sistemas educativos, y en la actualidad sigue siendo rehén de diferentes tensiones, quizás más cuando el análisis tiene lugar en los primeros peldaños del sistema educativo: en la Educación Inicial.

Dicha polisemia ha generado distintas interpretaciones y propuestas, lo que a su vez guarda relación con la práctica de evaluar pensada más allá del terreno educativo o restringida a la figura del alumno.

Así, autores como Gvirtz (1998) sostienen que “La evaluación es una práctica que no se restringe al ámbito educativo. Vivimos evaluando; todas las instituciones evalúan. Cada vez más, nuestra vida está cruzada por procesos evaluativos. Por eso sentimos que, en diversos terrenos, estamos rindiendo examen”.

Nos proponemos  adentrarnos en la temática, identificando los pilares teóricos, abordando la relación entre evaluación y desarrollo infantil, acercando al docente y educador algunas propuestas prácticas que le permitan pensar la evaluación educativa desde y en el aula y en relación a la importancia de evaluar el desarrollo infantil de manera integral.